Que dificil se hace a veces, rendir y liberar. Pensamos que lo que sabemos es la verdad y que es única, sin pararnos a reflexionar que cada cual debe de vivir sus propias experiencias.
¿Cómo puedes ver a quien amas sufir y no poder hacer nada por evitarlo? ¿Y si aunque sufra, es lo que debe de vivir?
Al final, todo es perfecto. Cada cual transita el camino que debe de transitar.
Tambien sucede que si tratamos de intervenir para "aliviar" la carga de nuestro ser querido, nos creamos karma. Le quitamos piedras a la mochila de ese ser y nos la ponemos a la nuestra.
¿Y como podemos hacerlo?
Existen varias técnicas para soltar. Aunque en mi humilde opinión la básica es la mente. Darle vueltas a la situación creando pensamientos que nos hagan rendir y además lleguemos a la gratitud de la situación.
Vamos creando frases para sanar esta situación, como por ejemplo:
Debo dejar que X tenga sus propias experiencias.
Eso es lo que debe de vivir en este momento.
Esta situación le ayudará en su crecimiento personal.
Y después de varias frases así, continuar:
Te agradezco que me muestres esto para yo sanarlo en mí.
Te agradezco que estés en mi vida porque me ayudadas en mi propio crecimiento.
No tiene porque haber una frase en concreto estipulada. Cuanto más personal sea, mejor.
Así que, por amor a estas personas, rendimos y liberamos y a la vez sanamos nosotros.
Por amor a nosotros mismos no nos creemos más carga en la mochila de la que debemos llevar.
Libérate por amor a ti.
Escrito por Conchy Walls 20 de Abril del 2015.
lunes, 20 de abril de 2015
miércoles, 8 de abril de 2015
EL SENTIMIENTO DE CULPA
Uno de los mayores obstáculos que enfrentamos los padres es la culpa.
Culpa por no pasar suficiente tiempo con nuestros hijos, culpa por
querer pasar tiempo sin nuestros niños o culpa por maltratarlos. Muchas
veces estamos tan atrapados en la culpa, en el sentimiento de que hemos
hecho algo mal que hacemos a un lado otros sentimientos. Puede ser
tentador sumirnos en la culpa o suponer que el sentimiento de culpa es
una señal de que somos espirituales. Desde una perspectiva kabbalista,
la culpa tiene un solo propósito. Es una herramienta que nos impulsa a
cambiar. Es una llamada de atención. Nos dice que necesitamos dedicar
menos tiempo a sentirnos culpables y más a la acción –tomar medidas para
cambiar la situación o la conciencia que de entrada nos hace sentir de
esa forma.
En mi vida me siento culpable por no pasar suficiente tiempo con mis hijos. Tengo que viajar con frecuencia porque esa es la naturaleza de mi trabajo, pero nunca me ha gustado que me separa de ellos. Muchas veces cuando estoy en un avión o en la habitación del hotel, he tenido ese terrible sentimiento, ¿Qué hago aquí? Quiero estar en casa. No quiero estar aquí. Quiero estar con mis hijos.
La solución espiritual para este problema no es aprender a vivir con mi culpa. Si me siento culpable por no pasar suficiente tiempo con mis hijos, tengo que averiguar por qué. ¿Es un problema de organización y necesito encontrar la manera de pasar más tiempo con ellos o es un tema de conciencia? Una vez resuelto esto puedo abordar el cambio que necesito llevar a cabo. Si es un problema de organización, necesito reorganizar mi agenda y prioridades para poder pasar más tiempo con mis hijos. Si no lo es, entonces necesito hacer frente al pensamiento que está detonando mi culpa.
Si no enfrentas tu culpa, pierdes la oportunidad de cambiar lo que te hace infeliz. No se trata de culparte. Hay una gran diferencia entre culparse de esta forma y asumir la responsabilidad. Sentarnos a sentirnos mal por lo que hicimos o no hicimos, puede darnos la impresión de que estamos cambiando, pero sólo es eso: una ilusión. La culpa en sí misma, no cambia nada.
El antídoto para la culpa es tomar conciencia de que el universo nos está enviando una llamada de atención y debemos de tomar medidas para reparar el daño, ya sea si se trata de una disculpa o un compromiso de ser diferente. Una vez que aceptamos la oportunidad que nos da la culpa, ésta desaparece y tenemos más espacio, más energía para realizar cambios positivos.
La culpa, no es un viaje. Es una llamada de atención. Escúchala, crece a partir de ella, toma las medidas para solucionarla y recupera el entusiasmo en tu vida.
10 08 2012, Escrito por Michal Berg
Fuente: www.spiritualityforkids.com/es
En mi vida me siento culpable por no pasar suficiente tiempo con mis hijos. Tengo que viajar con frecuencia porque esa es la naturaleza de mi trabajo, pero nunca me ha gustado que me separa de ellos. Muchas veces cuando estoy en un avión o en la habitación del hotel, he tenido ese terrible sentimiento, ¿Qué hago aquí? Quiero estar en casa. No quiero estar aquí. Quiero estar con mis hijos.
La solución espiritual para este problema no es aprender a vivir con mi culpa. Si me siento culpable por no pasar suficiente tiempo con mis hijos, tengo que averiguar por qué. ¿Es un problema de organización y necesito encontrar la manera de pasar más tiempo con ellos o es un tema de conciencia? Una vez resuelto esto puedo abordar el cambio que necesito llevar a cabo. Si es un problema de organización, necesito reorganizar mi agenda y prioridades para poder pasar más tiempo con mis hijos. Si no lo es, entonces necesito hacer frente al pensamiento que está detonando mi culpa.
Si no enfrentas tu culpa, pierdes la oportunidad de cambiar lo que te hace infeliz. No se trata de culparte. Hay una gran diferencia entre culparse de esta forma y asumir la responsabilidad. Sentarnos a sentirnos mal por lo que hicimos o no hicimos, puede darnos la impresión de que estamos cambiando, pero sólo es eso: una ilusión. La culpa en sí misma, no cambia nada.
El antídoto para la culpa es tomar conciencia de que el universo nos está enviando una llamada de atención y debemos de tomar medidas para reparar el daño, ya sea si se trata de una disculpa o un compromiso de ser diferente. Una vez que aceptamos la oportunidad que nos da la culpa, ésta desaparece y tenemos más espacio, más energía para realizar cambios positivos.
La culpa, no es un viaje. Es una llamada de atención. Escúchala, crece a partir de ella, toma las medidas para solucionarla y recupera el entusiasmo en tu vida.
10 08 2012, Escrito por Michal Berg
Fuente: www.spiritualityforkids.com/es
lunes, 6 de abril de 2015
CÓMO ELIMINAR EL MIEDO
Cómo eliminar el temor con control mental
Quizás
sientas un miedo paralizante a volar, a los elevadores, a los espacios
cerrados, a los insectos, a la suciedad, a la oscuridad, a hablar en
público, a las alturas o a los perros, por nombrar sólo algunas, de las
más de 100 fobias frecuentes. El primer paso para vencer el miedo es
reconocerlo y asumirlo, para poder combatirlo. No dejes que el temor te
haga perder la alegría. Aprende a eliminar tus fobias con control
mental.
Todos tenemos la posibilidad de tener algún miedo, dentro de la amplia gama de temores que nos ofrece la vida. Miedo a la soledad, al fracaso y a la pobreza; miedo a la muerte y a la inseguridad; miedo al futuro.
Una vez instalado, el miedo puede crecer con el tiempo, hasta el punto de convertirse en fobia, cuando no en un pánico paralizante. No permitas que eso ocurra y te prive de la alegría de vivir.
Una vez instalado, el miedo puede crecer con el tiempo, hasta el punto de convertirse en fobia, cuando no en un pánico paralizante. No permitas que eso ocurra y te prive de la alegría de vivir.
Cómo hacerlo
Quizás tiendas a morirte de miedo, como si no fuera simplemente un
temor, sino una amenaza fundada. Relájate y enfréntate a estas supuestas
amenazas, dándoles un nombre. Admite tener miedo a lo que sea que te
cause temor. Reconócelo, sin avergonzarte por ello.
Podrás comprender mejor tus miedos, si conoces sus causas. Puedes ser tu propio psicoanalista entrando a tu nivel alfa
y preguntándote a tí mismo, cuál es la causa de estos pensamientos
negativos. Deja que tu mente vague a donde ella quiera. Esto puede
ayudarte a evocar la ocasión en que el miedo, que hoy sientes hacia algo
en particular, se hizo presente por primera vez.
Con sólo comprenderlo, ya comenzarás a reprogramarte, al darte
cuenta de que has hecho un registro equivocado de la situación,
sustituyendo el comportamiento de temor, por otro en el que el miedo ha
desaparecido, a partir de la programación positiva. Entra a tu nivel alfa y da nuevas instrucciones a tu mente.
Algunos ejemplos
- Miedo a conocer gente nueva. Es divertido conocer gente. Yo gano con conocerlos. Estoy completamente relajado cuando conozco gente nueva.
- Miedo a los elevadores. Yo sé que los elevadores son seguros. Los uso con confianza.
- Miedo a las alturas. Me encuentro en la firmeza y la estabilidad del lugar donde estoy parado. La altura expande mis horizontes y alarga mi vista. La encuentro interesante. Estoy cómodo.
- Miedo a los insectos y roedores. Los insectos y roedores me tienen miedo. No tengo nada que temer de ellos.
- Miedo a la pobreza. Estoy rodeado de gente que me quiere. Siempre tendré las necesidades de la vida. Tengo un medio invisible de apoyo.
Crea tu propia afirmación y repítela tres veces, mientras está en el nivel alfa. Hazlo una vez al día, hasta que ya no tengas miedo.
Se trata de que aprendas a perder el miedo al miedo, para afrontar los temores de la vida cotidiana. Existen más de 99 estrategias para superar el miedo, seguramente entre ellas, encontrarás la tuya. En cualquier caso, aunque tengas miedo, hazlo igual, es la mejor forma de sobreponerte a tus temores y disfrutar de la vida.
Fuente: www.innatia.com
jueves, 2 de abril de 2015
SANACION CON LOS ANGELES
Tus ángeles guardianes tienen mensajes que te pueden ayudar a curar todas las áreas de tu vida. Estas 44 cartas oráculas te ayudan a comunicarte con tus ángeles, recibir respuestas y guianza angélica sobre tus amores, familia, trabajo o salud.
Cada carta contiene una bonita imagen de un ángel y un mensaje. No hay cartas negativas en esta baraja, porque los ángeles nos aconsejan desde un lugar lleno de amor. Las cartas están creadas por Doreen Virtue.
Conchy Walls
Cada carta contiene una bonita imagen de un ángel y un mensaje. No hay cartas negativas en esta baraja, porque los ángeles nos aconsejan desde un lugar lleno de amor. Las cartas están creadas por Doreen Virtue.
Conchy Walls
miércoles, 1 de abril de 2015
EL PODER DE NUESTRAS PALABRAS
Siempre que estamos delante de niños hablamos con cuidado, porque no queremos que ellos aprendan palabras incorrectas o porque no queremos que las pronuncien sin control y puedan hacernos pasar verguenza en cualquier momento. ¡Claro! Los niños dicen muchas cosas sin detenerse a pensar qué efecto puede causar el que las pronuncien un determinado contexto
Así son las palabras para nuestra vida, nuestra vida toma la acción que tienen las palabras que decimos, es por eso que el pensar antes de hablar tiene mucho sentido, nos evita muchas “situaciones”.
Las palabras tienen el poder de crear y de destruir
Nuestras palabras tienen el poder de crear y el poder de destruir, el mejor ejemplo lo podemos apreciar en una amistad o una relación, comienzan conversando y por cualquier palabra que podamos decir fuera de lugar puede terminar.Volviendo a nuestras vidas, entiendo que lo ideal sería reeducar, alimentar y restaurar nuestro vocabulario. A medida que vamos creciendo y madurando vamos perdiendo nuestra inocencia. Esto puede hacer que nuestra capacidad para crecer disminuya. Así, empezamos a dudar, a dudar de nosotros mismos, a ver lo negativo y lo feo, en vez de lo positivo y lindo, a desconfiar antes de conocer.
¿No hay comida? O ¿Hay comida? Prácticamente la pregunta es la misma, pero en la primera ya estamos condicionando que NO HAY.
Soy pobre
No puedo
No tengo
No sé
Ni siquiera lo intentaré
Si digo No Puedo, es cierto ¡no puedo!, ya lo dije, pero si digo ¡Sí Puedo! también es cierto porque lo dije también. A las palabras NO SE LAS LLEVA EL VIENTO, quedan enganchadas en nuestra mente y corazón, y así van dirigiendo nuestra vida, por el camino que le decimos.
Si nuestro vocabulario es pobre y pesimista, así es nuestra vida. Queremos abundancia, queremos paz, queremos ser felices, etc., pero con nuestra boca declaramos todo lo contrario.
De nuestras palabras depende nuestro futuro, así que empecemos a cambiar nuestra vida, cuidando las palabras que decimos y nuestra forma de hablar, así como si estuviéramos rodeados de niños siempre y nuestra vida se dirigirá por ese camino en el cual queremos estar.
Fuente: lamenteesmaravillosa.com
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lunes, 30 de marzo de 2015
EL SER SUPERIOR
Los seres humanos somos seres multidimensionales,
es decir, vivimos al mismo tiempo en distintas dimensiones de realidad.
Una de ellas, con la que estamos más familiarizados, es la tercera
dimensión que todos conocemos tan bien.
Las dimensiones no son otra cosa que distintos niveles de realidad, pero la realidad está formada por energía y por conciencia, por lo tanto estas realidades están conformadas por distintos niveles de energía y de conciencia. Conforme nos movemos hacia arriba en la escala de las dimensiones, la energía que forma esa realidad vibra a una frecuencia diferente; entre más rápido vibre la frecuencia de una realidad, más sutil o etérea se vuelve; así, la tercera dimensión es la más densa: en esta realidad, las partículas del átomo giran a 9/10 de la velocidad de la luz, creando la ilusión de la materia. En otras dimensiones superiores, las partículas giran a mayores velocidades y por lo tanto no existe una materia tan densa como en la tercera dimensión.
Lo mismo sucede con la conciencia, a mayor nivel de dimensión, más alto es el nivel de conciencia que encontramos. La conciencia podría explicarse como el nivel de percepción de la realidad en donde nos encontramos: Entre más densa es la realidad, por su frecuencia vibratoria, menor es nuestra percepción de nuestra realidad y de las demás realidades que existen.
Si el ser humano es un ser multidimensional, significa que partes de nosotros están viviendo en esta dimensión que conocemos y partes de nosotros están existiendo en otras dimensiones y realidades, pero todo está sucediendo al mismo tiempo, en este instante. Si existen partes de nosotros que están viviendo en dimensiones superiores, podemos deducir que estas partes están vibrando en frecuencias superiores y también tienen niveles de conciencia más elevados.
Nuestro Ser Superior no es otra cosa más que el conjunto de esas partes de nosotros que están habitando frecuencias de energía y de conciencia superiores. Nuestro Ser Superior somos nosotros mismos experimentando otras realidades.
Cuando encarnamos en esta tercera dimensión pasamos por algo que se conoce como "el velo del olvido"; una de las cosas que olvidamos es precisamente que existimos en distintos planos de realidad y que por lo tanto podemos conectarnos con todas nuestras partes. En este momento de la historia de nuestro planeta, este "velo del olvido" se está haciendo cada vez más delgado y nos está dando la oportunidad de recordar la totalidad de todo lo que somos y de interactuar con más partes de nuestro propio ser.
Nuestro Ser Superior ya se encuentra en contacto con nosotros en este momento; no es algo que tenemos que aprender a hacer, porque es algo que está sucediendo para todos y cada uno de los seres humanos. El Ser Superior podría ser comparado con nuestro concepto de "la intuición", que todos experimentamos en mayor o menor grado en nuestras vidas; algunos suelen hacerle caso y otros no, pero está allí, siempre esperando comunicarse con nosotros a través de cualquier mensaje sutil que podamos captar.
Si el Ser Superior ya se encuentra comunicándose con nosotros ¿por qué no nos damos cuenta? Porque hemos aprendido que lo único que existe o que es real es lo que pueden captar nuestros cinco sentidos físicos y muchas veces sentimos que lo único que somos es este cuerpo físico dentro de esta realidad de la tercera dimensión. Por lo tanto, el obstáculo más grande que tiene nuestro Ser Superior son nuestras propias creencias sobre la realidad que habitamos. Para establecer una comunicación más estrecha con este otro aspecto de nuestro ser, tenemos que comenzar a cambiar nuestra percepción y nuestras creencias sobre lo que somos y, como todo, comenzar a practicar. No es necesario estar días y horas meditando para alcanzar esta comunicación, sólo se requiere de nuestra intención, de nuestra constancia y de nuestra confianza.
Aunque nuestro Ser Superior somos nosotros mismos, nuestra mente racional y nuestro sistema de creencias encuentran muy difícil entender este concepto, por lo que en un principio tendemos a considerarlo como un aspecto separado de nuestro ser. Lo vemos tal vez como un ángel luminoso, o podemos incluso identificarlo con algún maestro ascendido o guía. Eso no es importante, la forma no es importante mientras se tenga claro el fondo o la meta.
Cuando alcanzamos este nivel de comunicación con nuestro Ser Superior, tenemos la ventaja de tener acceso a otros niveles de conciencia en donde se encuentra, puede darnos una visión mucho más amplia de las cosas y puede guiarnos por caminos más fáciles. Es como si estuviéramos en un tupido bosque y no conociéramos la ruta para llegar al próximo poblado y nuestro Ser Superior fuera un águila que desde arriba puede ver todo el panorama, sabe guiarnos para evitar un pantano, un animal salvaje, un barranco, un río, y puede conducirnos por el sendero más fácil y más corto para llegar a nuestro destino.
Podemos comenzar a practicar esta comunicación con nuestro Ser Superior de forma muy sencilla: lo primero que tenemos que hacer es establecer la intención de estrechar esta comunicación. Después tenemos que comenzar a poner atención a nuestro alrededor en formas en las que no estamos acostumbrados. Al principio esta comunicación es muy sutil, los mensajes no son tan claros y tan tangibles como todos quisiéramos, pero van haciéndose más y más obvios conforme vamos practicando.
Pide a tu Ser Superior que te ayude a mejorar la comunicación y que te envíe mensajes que puedas captar y pon mucha atención... el mensaje puede ser algo tan sutil como un anuncio espectacular en la calle, como una frase que escuchas de pronto, el título de un libro, un artículo que llega a tus manos, un sueño, una canción que escuchas en la radio, una pluma que cae del cielo, en fin... pueden ser miles de cosas.
Puedes hacer un diario y comenzar por anotar lo que tú consideras que fue un mensaje de tu Ser Superior, pronto comenzarás a darte cuenta como todo encaja como un rompecabezas. Puedes también hacerle una pregunta antes de ir a dormir y pedirle que te dé la respuesta durante tu sueño; ten tu diario a la mano y anota tu sueño justo al despertar, antes de hacer ninguna otra cosa.
Otra forma muy útil de establecer esta comunicación es a través de un oráculo, existen cientos de tipos de oráculos, pueden ser cartitas de los ángeles, un tarot, runas, i-ching, cartas medicinales, puedes incluso inventar tu propio oráculo para comunicarte con tu Ser Superior. Conforme empiezas a practicar esta comunicación de esta forma sencilla, muy pronto te darás cuenta de cómo se va facilitando, volviendo más clara, más constante y más tangible.
La meta es poder llegar a fundirte con tu Ser Superior, es encarnar en tu cuerpo físico ese nivel de vibración y de conciencia para manifestarlo dentro de este plano tridimensional. Pero tengo que resaltar aquí la importancia de hacer una profunda limpieza y curación emocional. No podemos integrar en nuestro cuerpo niveles superiores de frecuencia y de conciencia si no hemos limpiado antes nuestro ser inferior. Tu comunicación con tu Ser Superior puede llegar a ser maravillosa, pero, sin la limpieza de tus tres primeros chakras, no serás capaz de integrar a tu Ser Superior para fundirte con esta parte de ti como un solo Ser.
Sólo a través de una profunda e intensa limpieza y curación emocional, podremos alcanzar niveles superiores de vibración y conciencia; no existe otro camino ni ninguna otra fórmula, es algo totalmente indispensable.
Nuestro ser inferior no es otra cosa más que nuestro niño interno herido, y al igual que nuestro Ser Superior, constituye una más de nuestras partes que necesita ser integrada. Hasta que no rescatemos, sanemos e integremos esta parte de nosotros, no seremos capaces de fundirnos con la totalidad de nuestro Ser.
Autora: Claudia Cuesta
Fuente: www.caminosalser.com
Las dimensiones no son otra cosa que distintos niveles de realidad, pero la realidad está formada por energía y por conciencia, por lo tanto estas realidades están conformadas por distintos niveles de energía y de conciencia. Conforme nos movemos hacia arriba en la escala de las dimensiones, la energía que forma esa realidad vibra a una frecuencia diferente; entre más rápido vibre la frecuencia de una realidad, más sutil o etérea se vuelve; así, la tercera dimensión es la más densa: en esta realidad, las partículas del átomo giran a 9/10 de la velocidad de la luz, creando la ilusión de la materia. En otras dimensiones superiores, las partículas giran a mayores velocidades y por lo tanto no existe una materia tan densa como en la tercera dimensión.
Lo mismo sucede con la conciencia, a mayor nivel de dimensión, más alto es el nivel de conciencia que encontramos. La conciencia podría explicarse como el nivel de percepción de la realidad en donde nos encontramos: Entre más densa es la realidad, por su frecuencia vibratoria, menor es nuestra percepción de nuestra realidad y de las demás realidades que existen.
Si el ser humano es un ser multidimensional, significa que partes de nosotros están viviendo en esta dimensión que conocemos y partes de nosotros están existiendo en otras dimensiones y realidades, pero todo está sucediendo al mismo tiempo, en este instante. Si existen partes de nosotros que están viviendo en dimensiones superiores, podemos deducir que estas partes están vibrando en frecuencias superiores y también tienen niveles de conciencia más elevados.
Nuestro Ser Superior no es otra cosa más que el conjunto de esas partes de nosotros que están habitando frecuencias de energía y de conciencia superiores. Nuestro Ser Superior somos nosotros mismos experimentando otras realidades.
Cuando encarnamos en esta tercera dimensión pasamos por algo que se conoce como "el velo del olvido"; una de las cosas que olvidamos es precisamente que existimos en distintos planos de realidad y que por lo tanto podemos conectarnos con todas nuestras partes. En este momento de la historia de nuestro planeta, este "velo del olvido" se está haciendo cada vez más delgado y nos está dando la oportunidad de recordar la totalidad de todo lo que somos y de interactuar con más partes de nuestro propio ser.
Nuestro Ser Superior ya se encuentra en contacto con nosotros en este momento; no es algo que tenemos que aprender a hacer, porque es algo que está sucediendo para todos y cada uno de los seres humanos. El Ser Superior podría ser comparado con nuestro concepto de "la intuición", que todos experimentamos en mayor o menor grado en nuestras vidas; algunos suelen hacerle caso y otros no, pero está allí, siempre esperando comunicarse con nosotros a través de cualquier mensaje sutil que podamos captar.
Si el Ser Superior ya se encuentra comunicándose con nosotros ¿por qué no nos damos cuenta? Porque hemos aprendido que lo único que existe o que es real es lo que pueden captar nuestros cinco sentidos físicos y muchas veces sentimos que lo único que somos es este cuerpo físico dentro de esta realidad de la tercera dimensión. Por lo tanto, el obstáculo más grande que tiene nuestro Ser Superior son nuestras propias creencias sobre la realidad que habitamos. Para establecer una comunicación más estrecha con este otro aspecto de nuestro ser, tenemos que comenzar a cambiar nuestra percepción y nuestras creencias sobre lo que somos y, como todo, comenzar a practicar. No es necesario estar días y horas meditando para alcanzar esta comunicación, sólo se requiere de nuestra intención, de nuestra constancia y de nuestra confianza.
Aunque nuestro Ser Superior somos nosotros mismos, nuestra mente racional y nuestro sistema de creencias encuentran muy difícil entender este concepto, por lo que en un principio tendemos a considerarlo como un aspecto separado de nuestro ser. Lo vemos tal vez como un ángel luminoso, o podemos incluso identificarlo con algún maestro ascendido o guía. Eso no es importante, la forma no es importante mientras se tenga claro el fondo o la meta.
Cuando alcanzamos este nivel de comunicación con nuestro Ser Superior, tenemos la ventaja de tener acceso a otros niveles de conciencia en donde se encuentra, puede darnos una visión mucho más amplia de las cosas y puede guiarnos por caminos más fáciles. Es como si estuviéramos en un tupido bosque y no conociéramos la ruta para llegar al próximo poblado y nuestro Ser Superior fuera un águila que desde arriba puede ver todo el panorama, sabe guiarnos para evitar un pantano, un animal salvaje, un barranco, un río, y puede conducirnos por el sendero más fácil y más corto para llegar a nuestro destino.
Podemos comenzar a practicar esta comunicación con nuestro Ser Superior de forma muy sencilla: lo primero que tenemos que hacer es establecer la intención de estrechar esta comunicación. Después tenemos que comenzar a poner atención a nuestro alrededor en formas en las que no estamos acostumbrados. Al principio esta comunicación es muy sutil, los mensajes no son tan claros y tan tangibles como todos quisiéramos, pero van haciéndose más y más obvios conforme vamos practicando.
Pide a tu Ser Superior que te ayude a mejorar la comunicación y que te envíe mensajes que puedas captar y pon mucha atención... el mensaje puede ser algo tan sutil como un anuncio espectacular en la calle, como una frase que escuchas de pronto, el título de un libro, un artículo que llega a tus manos, un sueño, una canción que escuchas en la radio, una pluma que cae del cielo, en fin... pueden ser miles de cosas.
Puedes hacer un diario y comenzar por anotar lo que tú consideras que fue un mensaje de tu Ser Superior, pronto comenzarás a darte cuenta como todo encaja como un rompecabezas. Puedes también hacerle una pregunta antes de ir a dormir y pedirle que te dé la respuesta durante tu sueño; ten tu diario a la mano y anota tu sueño justo al despertar, antes de hacer ninguna otra cosa.
Otra forma muy útil de establecer esta comunicación es a través de un oráculo, existen cientos de tipos de oráculos, pueden ser cartitas de los ángeles, un tarot, runas, i-ching, cartas medicinales, puedes incluso inventar tu propio oráculo para comunicarte con tu Ser Superior. Conforme empiezas a practicar esta comunicación de esta forma sencilla, muy pronto te darás cuenta de cómo se va facilitando, volviendo más clara, más constante y más tangible.
La meta es poder llegar a fundirte con tu Ser Superior, es encarnar en tu cuerpo físico ese nivel de vibración y de conciencia para manifestarlo dentro de este plano tridimensional. Pero tengo que resaltar aquí la importancia de hacer una profunda limpieza y curación emocional. No podemos integrar en nuestro cuerpo niveles superiores de frecuencia y de conciencia si no hemos limpiado antes nuestro ser inferior. Tu comunicación con tu Ser Superior puede llegar a ser maravillosa, pero, sin la limpieza de tus tres primeros chakras, no serás capaz de integrar a tu Ser Superior para fundirte con esta parte de ti como un solo Ser.
Sólo a través de una profunda e intensa limpieza y curación emocional, podremos alcanzar niveles superiores de vibración y conciencia; no existe otro camino ni ninguna otra fórmula, es algo totalmente indispensable.
Nuestro ser inferior no es otra cosa más que nuestro niño interno herido, y al igual que nuestro Ser Superior, constituye una más de nuestras partes que necesita ser integrada. Hasta que no rescatemos, sanemos e integremos esta parte de nosotros, no seremos capaces de fundirnos con la totalidad de nuestro Ser.
Autora: Claudia Cuesta
Fuente: www.caminosalser.com
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sábado, 28 de marzo de 2015
BLOQUEOS Y FUGAS DE ENERGIA
Se dice que prestar atención a los propios estados de ánimo ya es un indicador de bienestar
emocional, cada uno de nosotros somos responsables de nuestra curación,
así como también somos los únicos responsables de nuestra falta de
armonía ¿y quién no quiere estar bien? El problema es que a
veces ni siquiera sabemos que nos pasa o cómo nos sentimos porque no
sabemos escuchar. El cuerpo nunca miente….
El estar bien sintonizado con el Universo nos permite funcionar sin problemas. Nos ayuda a evitar la atracción de tanta cosa negativa, y vivir sin tantos obstáculos. Increíblemente, todo lo que sucede a nuestro alrededor es un reflejo directo de lo que está sucediendo dentro de nosotros mismos. Por esto, es tan importante que la persona logre una comprensión profunda de su proceso, porque sólo así podrá llevar a cabo los cambios necesarios para mejorar su calidad de vida en todos los niveles.
Por lo que el primer paso será reconocer que necesitas un espacio, un cambio de conducta o hábitos y la determinación vital de querer estar bien, escojas la terapia que escojas, donde, cuando y como no son tan importantes como tu determinación a ACTUAR. No hay formulas para estos procesos y lo que a una persona le hace bien es veneno para otra.
La respuesta está en querer trabajar. La intención es más importante que la técnica. Todo aquel que tenga la actitud correcta puede curarse a sí mismo el problema es que todos queremos las cosas fáciles, o inclusive de un día para otro.
No existe lugar, dieta o terapia que haga resurgir en ti el proceso, pero si existe en cada uno de nosotros el momento exacto para actuar y necesitas agarrar esa oportunidad con todas tus fuerzas.
Entonces eventos que te hayan marcado en tu vida podrán removerse con el correr de los días con una buena intervención, pero todo está bien. Vas por buen camino, y una terapia siempre te lleva a otra, si estás haciendo yoga, te sentirás atraída por la meditación, Pranayama (control de la respiración) indiscutiblemente interiorizar será desde el momento en que decidas dar un paso a despertar, a estar bien o querer vivir mejor. Imagínate que somos como una cebolla con muchísimas capas y cada capa es un tema en tu vida, que hay que trabajar, una capa te lleva a otra más profunda. Por lo que si preguntas cuando paramos de sanar, esa pregunta no tiene respuesta, es individual.
Pues bien otra de las preguntas más frecuentes es ¿qué sanar? las personas no saben que sanar cuando se encuentran “bien” físicamente, pero casi todos tenemos alguna cicatriz, emociones acumuladas, alguna mala relación que dejo huella, problemas o maltrato en la niñez, abandonos, falta de rumbo, falta de energía, depresión, tristeza, ansiedad, síndrome de fatiga crónica, fibromialgia, ira, enojo, irritabilidad constantes, incapacidad para formar relaciones sanas o duraderas, sentimientos de traición, insatisfacción, dudas, falta de autoestima, vacios. Y todo esto resulta en bloqueos o fugas de energía.
Somos seres electromagnéticos, con modelos de frecuencia que tienen resonancia por lo que cierto tipo de energías nos son perjudiciales, nacimos con un patrón energético o patrón de luz que al cabo de los años se va modificando. Por ejemplo nos damos cuenta que ya no tenemos la misma vitalidad, empuje, extroversión de hace años. No es vejez, es un patrón que se modificó por algún evento, sustancia, persona, energía o circunstancia, incluso causada por la memoria de un daño físico, afectivo o emocional sin tener un proceso de sanación.
Una fuga de energía es como una tubería perforada o fisura donde se escapan nuestros recursos elementales como la alegría, vitalidad, placer, amor, dinero, felicidad, vida; y puede dar lugar al establecimiento de síntomas o enfermedades persistentes en cualquier parte del organismo y se produce cuando el individuo deja escapar su energía por articulaciones, espalda u órganos, en vez de dejarla fluir por las extremidades: Pies, manos, órganos sexuales y de desecho. Es decir, todo esto tiene una repercusión física emocional, mental, espiritual y puede darse a través de bloqueos que generan presión, asfixia, toxicidad y estancamiento sobre órganos o partes del cuerpo provocando inflamación, debilidad, mal funcionamiento.
Cuando hay un bloqueo no siempre puede provocar fisuras de energía, pero si un debilitamiento o poco abastecimiento de energía y nos vamos debilitando constantemente.
"El estado emocional de una persona puede verse como la proyección de sus desequilibrios estructurales" –Ida Rolf-
Las emociones de baja frecuencia tienden a ser debilitadoras pero cuando se mantienen por mucho tiempo enquistan y se vuelve una fuga de energía, porque para mantener una emoción se requiere de energía vital.
Seguramente ya te habrás dado cuenta que al pensar en un problema estás alimentándolo, porque a donde va tu atención va tu energía. Somos imanes, atraemos y enganchamos a nosotros lo mismo que vibramos. Aquí no hay actos de magia; son pensamientos con una frecuencia vibratoria que tienen consecuencias. Entre más equilibrados nos encontremos siempre estaremos en el lugar adecuado en el tiempo adecuado, en plena sincronicidad de eventos, personas y proyectos para avanzar.
Sé que cuando estamos deprimidos o desmotivados es muy difícil salir de esa nube, pero lo único es hacer un esfuerzo y determinación de quitarte de tu propio camino. Cada uno de nosotros habla, se mueve, piensa y siente diferente de acuerdo con la imagen que cada uno se ha formado de sí mismo a través de los años.
SOFIA RANDALL (extracto)
Fuente: www.glits.mx
El estar bien sintonizado con el Universo nos permite funcionar sin problemas. Nos ayuda a evitar la atracción de tanta cosa negativa, y vivir sin tantos obstáculos. Increíblemente, todo lo que sucede a nuestro alrededor es un reflejo directo de lo que está sucediendo dentro de nosotros mismos. Por esto, es tan importante que la persona logre una comprensión profunda de su proceso, porque sólo así podrá llevar a cabo los cambios necesarios para mejorar su calidad de vida en todos los niveles.
Por lo que el primer paso será reconocer que necesitas un espacio, un cambio de conducta o hábitos y la determinación vital de querer estar bien, escojas la terapia que escojas, donde, cuando y como no son tan importantes como tu determinación a ACTUAR. No hay formulas para estos procesos y lo que a una persona le hace bien es veneno para otra.
La respuesta está en querer trabajar. La intención es más importante que la técnica. Todo aquel que tenga la actitud correcta puede curarse a sí mismo el problema es que todos queremos las cosas fáciles, o inclusive de un día para otro.
No existe lugar, dieta o terapia que haga resurgir en ti el proceso, pero si existe en cada uno de nosotros el momento exacto para actuar y necesitas agarrar esa oportunidad con todas tus fuerzas.
Entonces eventos que te hayan marcado en tu vida podrán removerse con el correr de los días con una buena intervención, pero todo está bien. Vas por buen camino, y una terapia siempre te lleva a otra, si estás haciendo yoga, te sentirás atraída por la meditación, Pranayama (control de la respiración) indiscutiblemente interiorizar será desde el momento en que decidas dar un paso a despertar, a estar bien o querer vivir mejor. Imagínate que somos como una cebolla con muchísimas capas y cada capa es un tema en tu vida, que hay que trabajar, una capa te lleva a otra más profunda. Por lo que si preguntas cuando paramos de sanar, esa pregunta no tiene respuesta, es individual.
Pues bien otra de las preguntas más frecuentes es ¿qué sanar? las personas no saben que sanar cuando se encuentran “bien” físicamente, pero casi todos tenemos alguna cicatriz, emociones acumuladas, alguna mala relación que dejo huella, problemas o maltrato en la niñez, abandonos, falta de rumbo, falta de energía, depresión, tristeza, ansiedad, síndrome de fatiga crónica, fibromialgia, ira, enojo, irritabilidad constantes, incapacidad para formar relaciones sanas o duraderas, sentimientos de traición, insatisfacción, dudas, falta de autoestima, vacios. Y todo esto resulta en bloqueos o fugas de energía.
Somos seres electromagnéticos, con modelos de frecuencia que tienen resonancia por lo que cierto tipo de energías nos son perjudiciales, nacimos con un patrón energético o patrón de luz que al cabo de los años se va modificando. Por ejemplo nos damos cuenta que ya no tenemos la misma vitalidad, empuje, extroversión de hace años. No es vejez, es un patrón que se modificó por algún evento, sustancia, persona, energía o circunstancia, incluso causada por la memoria de un daño físico, afectivo o emocional sin tener un proceso de sanación.
Una fuga de energía es como una tubería perforada o fisura donde se escapan nuestros recursos elementales como la alegría, vitalidad, placer, amor, dinero, felicidad, vida; y puede dar lugar al establecimiento de síntomas o enfermedades persistentes en cualquier parte del organismo y se produce cuando el individuo deja escapar su energía por articulaciones, espalda u órganos, en vez de dejarla fluir por las extremidades: Pies, manos, órganos sexuales y de desecho. Es decir, todo esto tiene una repercusión física emocional, mental, espiritual y puede darse a través de bloqueos que generan presión, asfixia, toxicidad y estancamiento sobre órganos o partes del cuerpo provocando inflamación, debilidad, mal funcionamiento.
Cuando hay un bloqueo no siempre puede provocar fisuras de energía, pero si un debilitamiento o poco abastecimiento de energía y nos vamos debilitando constantemente.
"El estado emocional de una persona puede verse como la proyección de sus desequilibrios estructurales" –Ida Rolf-
Las emociones de baja frecuencia tienden a ser debilitadoras pero cuando se mantienen por mucho tiempo enquistan y se vuelve una fuga de energía, porque para mantener una emoción se requiere de energía vital.
Seguramente ya te habrás dado cuenta que al pensar en un problema estás alimentándolo, porque a donde va tu atención va tu energía. Somos imanes, atraemos y enganchamos a nosotros lo mismo que vibramos. Aquí no hay actos de magia; son pensamientos con una frecuencia vibratoria que tienen consecuencias. Entre más equilibrados nos encontremos siempre estaremos en el lugar adecuado en el tiempo adecuado, en plena sincronicidad de eventos, personas y proyectos para avanzar.
Sé que cuando estamos deprimidos o desmotivados es muy difícil salir de esa nube, pero lo único es hacer un esfuerzo y determinación de quitarte de tu propio camino. Cada uno de nosotros habla, se mueve, piensa y siente diferente de acuerdo con la imagen que cada uno se ha formado de sí mismo a través de los años.
SOFIA RANDALL (extracto)
Fuente: www.glits.mx
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